• Estudiamos a Bécquer

    Después de haber indagado en las circunstancias nacionales e internacionales que dan lugar al movimiento del Romanticismo, hemos terminado estudiando a un poeta posromántico, el sevillano Gustavo Adolfo Bécquer, que pasa la historia de la literatura española por sus famosas Rimas. Estas son las consideraciones de una alumna de 4º de ESO C que se ha esforzado especialmente en su trabajo sobre los poemas, Ana María García Begines:

    Comenta Ana María García Begines con respecto a los siguientes poemas:

    Del salón en el ángulo oscuro,
    de su dueña tal vez olvidada,
    silenciosa y cubierta de polvo,
    veíase el arpa.
    ¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas,
    como el pájaro duerme en las ramas,
    esperando la mano de nieve
    que sabe arrancarlas!
    ¡Ay!, pensé; ¡cuántas veces el genio
    así duerme en el fondo del alma,
    y una voz como Lázaro espera
    que le diga «Levántate y anda»!
    En esta rima, el poeta nos describe un arpa olvidada, y nos cuenta sobre las posibilidades que tendría este instrumento, al igual que los pájaros a punto de volar cuando amanece… Continúa haciendo una reflexión y se da cuenta de que el arpa solo necesita de un estímulo para manifestarse…
    Con respecto a esta rima…
    Por una mirada, un mundo;
    por una sonrisa, un cielo;
    por un beso… yo no sé
    qué te diera por un beso.
    Bécquer nos da a entender que su amada lo ha mirado y tiene una forma felicidad… Este poema es uno de los que más me gustan, por la manera en la que Bécquer juega con los versos y las rimas, pero sobre todo porque me veo identificada, ya que cuando estás enamorada y eres correspondida todo se ve desde una perspectiva especial.
  • ♣ MI SUEÑO ♣

    Me llamo Marta y tengo 12 años.

    Acabo de ver en el telediario una noticia que me ha parecido muy interesante. Contaba que una niña de tan solo diez años de edad había escrito una preciosa y magnífica carta contando qué le gustaría hacer a los 16 años. Lo que más me ha llamado la atención ha sido la persona destinataria de la carta, ya que era ella misma. Qué raro, ¿no? Me pareció algo bastante divertido y emocionante de realizar, así que cogí un bolígrafo y una hoja de papel y comencé a escribir, y este fue resultado…

    En esta carta voy a reflexionar sobre mi sueño. La verdad, nunca lo había pensado. Se me pasan muchas cosas por la cabeza: tanto materiales, experiencias, cosas que ayudarían a otras personas… y cosas así, casi imposibles, como el tener poderes sobrenaturales. 

    Uno de mis sueños sería tener la profesión que quisiera… Solo hay un pequeño problemilla, y es que ¡¡no me decido!!