• Con Romero Murube, en su 50º aniversario

    El grupo de 4º de ESO C, acompañado de su profesor de Lengua y Literatura, Álvaro Romero, protagonizó este pasado viernes el acto de recolocación de una las placas del itinerario literario de Pueblo lejano en Los cuatro vientos, junto la cafetería Miratta. Esta cerámica era una de las veintiuna que compusieron en su momento este recorrido por lugares emblemáticos de Los Palacios y Villafranca de la mano de la obra de Joaquín Romero Murube inspirada en su pueblo natal, el nuestro.

    Cuando se derribó el antiguo bar Valencia, también cayó la placa, pero no se destruyó, sino que estuvo protegida durante años en el Ayuntamiento, hasta que ahora, con motivo de la efeméride del medio siglo de la muerte del escritor, se ha tenido la oportunidad de reubicar en su sitio.

  • CONFERENCIA CORAL SOBRE JOAQUÍN ROMERO MURUBE

    El Departamento de Lengua castellana y Literatura de nuestro IES prepara una gran conferencia coral sobre la vida y obra del escritor palaciego, ahora que se cumplen 50 años de su muerte

     

    Si la Historia de Los Palacios y Villafranca ha dado una figura literaria destacada en el siglo XX, que ha trascendido el propio oficio de escritor para configurar el perfil polifacético del intelectual interesado por distintas disciplinas humanísticas, esa ha sido la de Joaquín Romero Murube (Los Palacios y Villafranca, 18 de julio de 1904 – Sevilla, 15 de noviembre de 1969), poeta, novelista, ensayista, articulista, conservador de los Reales Alcázares de Sevilla, concejal, pregonero y jardinero.

    En Joaquín encontramos a un joven que hace de anfitrión cultural en Sevilla cuando aquí se configura el grupo poético de la famosa Generación del 27. En los años 20, por tanto, no solo es poeta principiante, sino animador cultural desde su puesto de redactor jefe de la revista Mediodía, publicada -en la primera y principal época- entre 1926 y 1929. En ella publicaron la mayoría de los escritores más célebres del 27 a nivel nacional.

    Amigo de Federico García Lorca (también sus familias lo eran), el papel de Romero Murube en la relación (y la participación) entre el poeta de Granada y Sevilla es crucial. El escritor palaciego mantiene igualmente una relación más allá de lo personal con autores de la talla de Luis Cernuda (a quien señala como uno de los grandes antes de que sea de dominio público), Juan Ramón Jiménez (de quien escribe en sus primeros años de articulista y a quien reclama para que vuelva de su exilio de Puerto Rico antes y después del Nobel), Miguel Hernández, a quien ocultó durante una misteriosa jornada en el Alcázar durante la Guerra Civil, Alejandro Collantes de Terán (que ejercerá con él en Mediodía), Pedro Salinas, de quien fue alumno, Jorge Guillén, a quien reclamó un puesto de lector en alguna universidad europea, entre otros.